La función del sincronizador
Para que una marcha entre sin ruido, el piñón y el eje deben girar a la misma velocidad. Ese es el trabajo del sincronizador: un anillo que frena o acelera el piñón durante las pocas décimas de segundo en que usted empuja la palanca. Cuando está desgastado, la igualación ya no es completa y los dientes de enganche (los crabot) chocan entre sí: ese es el crujido.
¿Una sola marcha o todas? La pregunta clave
| Lo que usted observa | Causa más probable | Afecta a |
|---|---|---|
| Cruje en una sola marcha (normalmente la 2.ª o la 3.ª) | Sincronizador o crabot de ese engranaje desgastados | La caja de cambios |
| Cruje o fuerza en todas las marchas | Embrague que ya no desacopla completamente | El embrague |
| Sobre todo en frío, mejora una vez caliente | Aceite desgastado o de viscosidad incorrecta | El mantenimiento |
| Solo en marcha atrás | Marcha atrás sin sincronizador | Suele ser normal |
Cuando cruje en todas las marchas
Si el embrague ya no desacopla totalmente el motor, el eje de la caja sigue girando y ninguna marcha entra con suavidad. Las causas suelen ser sencillas: aire en el circuito hidráulico, nivel bajo de líquido de embrague, emisor o receptor deteriorados, cable aflojado. Conviene comprobarlo antes de culpar a la caja de cambios.
¿Se puede seguir conduciendo?
Sí, evitando en lo posible la marcha afectada, pero el desgaste se acelera: con cada crujido, los crabot se deterioran un poco más, hasta que la marcha deja de mantenerse en posición y salta al acelerar o al soltar el acelerador. En ese punto, la reparación es mucho más costosa.
¿Reparar o sustituir la caja de cambios?
Cambiar un sincronizador obliga a desmontar y abrir la caja. En una caja con muchos kilómetros, los demás sincronizadores, los rodamientos y los crabot raramente están en mejor estado. Como la mano de obra de desmontaje es la misma, una caja de cambios reconstruida en intercambio estándar, con todas sus piezas de desgaste sustituidas, probada y con garantía de hasta 24 meses, es con frecuencia la opción más duradera.
Buen momento para actuar: cuando la caja de cambios está desmontada, el embrague queda al alcance de la mano. Es la ocasión ideal para revisar su desgaste y evitar una segunda inmovilización del vehículo.