Un testigo que obliga a detenerse
El testigo rojo con forma de aceitera indica una presión de aceite insuficiente, no simplemente un nivel bajo. Sin presión, el aceite deja de llegar entre las piezas en movimiento: casquillos de biela y cigüeñal, árboles de levas, turbo. Bastan unos minutos para destruirlos.
Testigo rojo encendido en marcha: deténgase cuanto antes en un lugar seguro y apague el motor. No vuelva a arrancar para «ver si se va».Las causas probables
- Nivel de aceite muy bajo, por fuga o consumo. Compruébelo de inmediato, con el motor apagado desde hace unos minutos y el vehículo en terreno llano.
- Bomba de aceite defectuosa o colador obstruido por depósitos, frecuentemente tras cambios de aceite muy espaciados.
- Sensor o presostato de presión defectuoso: la causa menos grave, pero imposible de confirmar sin una medición.
- Desgaste avanzado de los casquillos: la presión cae sobre todo en caliente y al ralentí.
¿Testigo rojo o testigo naranja?
En algunos vehículos, un testigo naranja indica únicamente un nivel de aceite bajo: es necesario reponer aceite, pero no hace falta detenerse de inmediato. El testigo rojo, en cambio, señala la presión y obliga a parar. Consulte el manual de su vehículo si tiene alguna duda.
Después de la comprobación
Si el nivel estaba bajo y el testigo se apaga tras reponer aceite, haga que busquen la fuga o el consumo. Si el nivel es correcto y el testigo sigue encendido, haga remolcar el vehículo: una medición de presión con manómetro determinará si el problema está en el sensor o en la bomba. Si el motor ha funcionado sin presión y ahora golpea, los casquillos están dañados: un motor reconstruido de intercambio, entregado como motor parcial y garantizado hasta 24 meses, es entonces la solución.