Las señales de un sobrecalentamiento
La aguja de temperatura sube al rojo, se enciende el testigo de temperatura, sale vapor del capó o la calefacción sopla de repente aire frío. Un sobrecalentamiento es una emergencia: a partir de cierta temperatura, la culata se deforma y la junta de culata cede.
Deténgase cuanto antes y apague el motor. No abra nunca el depósito de expansión ni el radiador en caliente: el líquido a presión puede provocar quemaduras graves.Las causas más probables
- Falta de líquido refrigerante por una fuga: manguito, radiador, bomba de agua, racor.
- Termostato bloqueado en posición cerrada: el líquido deja de circular hacia el radiador.
- Ventilador de refrigeración averiado: el sobrecalentamiento aparece sobre todo en parado o en atascos.
- Bomba de agua defectuosa, arrastrada con frecuencia por la correa de distribución.
- Junta de culata: los gases pasan al circuito, el líquido es expulsado y burbujea.
¿Qué hacer a continuación?
Una vez que el motor se haya enfriado, compruebe el nivel del depósito de expansión. Si con añadir líquido es suficiente y la temperatura se mantiene estable, localice la fuga cuanto antes. Si la temperatura vuelve a subir, no siga circulando y remolque el vehículo.
¿Y si el motor se ha sobrecalentado?
Un motor que ha sufrido un sobrecalentamiento severo puede tener la culata deformada o fisurada. Si la junta de culata cede o el motor pierde compresión, un motor reconstruido de intercambio, entregado como motor parcial y garantizado hasta 24 meses, evita una reparación incierta. Antes de instalarlo es imprescindible reparar la causa del sobrecalentamiento (radiador, bomba, termostato); de lo contrario, el motor nuevo sufrirá el mismo destino.